¿Todavía no te sientes preparado para escribir una novela? Tal vez comenzar con un libro de relatos sea mejor idea. Los cuentos te permiten desarrollar tu creatividad y perfeccionar tu técnica de escritura sin las complicaciones que una historia de mayor extensión trae consigo. Por otro lado, los cuentos son una lectura cada vez más popular, pues hoy en día leemos de forma más fragmentaria al aprovechar trayectos en el metro, la pausa de café… Hoy te damos cinco recomendaciones para escribir un libro de cuentos:
1. El hilo conductor
Las colecciones de cuentos suelen tener un elemento común, un hilo que conduce las historias y justifica que se publiquen en el mismo libro. Puede tratarse de un tema, un personaje, un esquema similar de escritura… Encuentra el tuyo y haz que las historias giren a su alrededor.
2. La extensión y el número de cuentos
Ni muy largos, ni muy cortos: es preferible apostar por cuentos de longitud media. De esta forma el lector podrá sumergirse en cada historia y saborearla, pero al mismo tiempo habrá espacio para incluir varios relatos distintos con los que puedas ir experimentando.
3. El prólogo
Es interesante incorporar un prólogo o nota a la edición en el que expliques cuál ha sido el criterio para tu antología de cuentos. Si puedes, pídele a un colega escritor que te ayude: una mirada externa suele aportar más valor al texto, además de permitirte interactuar con otros escritores e incorporar sus firmas. Si quien realiza el prólogo es experto en la materia sobre la que escribes, el prólogo aportará aun más.
4. El título
Puedes escoger el de uno de los cuentos: aquel que mejor recoja la idea de la antología, o el que te haga sentir más cómodo. También existe la posibilidad de pensar un título acorde al hilo conductor. Lo importante es que sea fiel a la idea del libro y al mismo tiempo capte la atención del lector
5. El orden
Aunque todos los cuentos deben ser excelentes, suele ser conveniente empezar con uno de los más impactantes e ir alternando aquellos que lo sean menos, para mantener el ritmo de la lectura. El final debe ser también impresionante para dejar un buen sabor de boca en el lector.