Senderos de Ilusión

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martes, 30 de septiembre de 2014

Los cinco temores más frecuentes del escritor

A todos se nos amontonan los temores a la hora de escribir. Nos gustaría hacerlo, emprender la tarea, pero nuestro pequeño yo se empeña en decirnos que vivimos en otro planeta, que aterricemos. Que dejemos de soñar. Y claro, cuando dejas de soñar (y de emprender) empiezas a morir.
Una de las cosas que he aprendido en mi breve periplo  (acabo de auto publicar mi primer libro, La fórmula del éxito) es que a nadie tienes que pedir permiso para expresar lo que quieras ni cómo lo quieras. Y que hay mucha gente que está deseando escucharlo, lo único es que no la conoces.
Cuáles son los cinco temores más frecuentes a la hora de escribir. Aquí los tienes para que, tal y como vayas leyendo, los vayas desechando.
 1.- CREER QUE NO SE TIENE NADA ORIGINAL QUE DECIR.¿Qué voy a contar? Si está todo dicho..”. Efectivamente hay mucho ya narrado, porque la humanidad lleva miles de años existiendo y la imprenta cientos. Pero aunque esté todo dicho, tu aportación es única, tu forma de verlo, tu estilo, tu tono, tu lenguaje… La energía que aportas a tu obra es única y con ella, la vibración que llega a tus lectores.
Puede que no haya cosas nuevas, pero sí maneras nuevas de verlas (y de decirlas).
 2.- CREER QUE NO VAS A SABER CONTARLO.Soy muy torpe, no sé ordenar las ideas, mi estilo es muy pobre…” No hace falta que te martirices tanto, porque nadie sabemos hacer nada hasta que empezamos. Se aprende haciendo, no lamentándose. Empieza, estudia, practica, y verás que los resultados empiezan a afluir.
¿Tienes miedo de que tu libro no sea bueno? No te preocupes, el peor libro es el que no se escribe.
 3.- CREER QUE EL ACABADO NO SERÁ PERFECTO. Para acabados ya están los que se encargan de ello. Tú a escribir, que es lo tuyo. Hoy en día abundan por doquier los servicios de profesionales y freelances que se encargan de todo aquello que tú no sabes o no quieres hacer: corrección ortográfica, de estilo, elaboración del índice, pies de página, notas bibliográficas, maquetación, cubiertas…
Cada profesional tiene una tarea, y la tuya es la de escribir, la de sacar lo que llevas dentro para dejar tu huella en este mundo. No te dejes intimidar por tareas de las que pueden encargarse otros.
4.- CREER QUE NADIE TE VA A PUBLICAR. Tengo dos noticias: una mala y una buena.
La mala es que, efectivamente, es bastante probable (tremendamente probable) que nadie te publique. La buena es que no necesitas que lo hagan, ya que para eso estás tú. Efectivamente, para convertirte en el auto publicador de tu propia obra, en tu propio editor.
Las herramientas para hacerlo las encontrarás por doquier en internet. Puedes hacerlo todo tú mismo o encargar a otro que te lo haga, tanto si quieres publicar el libro en papel como en formato electrónico. Las posibilidades hoy en día son infinitas.
5.- CREER QUE A NADIE VA A INTERESAR LO QUE PUBLIQUES. Finalmente, puedes tener el temor de pensar que lo que cuentas es tan insignificante, tan poco trascendente que a prácticamente nadie interesará.
Sin embargo, es muy gratificante cuando llegan los primeros lectores y te dicen lo que les ha gustado, les ha servido o les ha inspirado tu obra. Te agradecen lo que escribes, te preguntan cuándo vas a publicar más y hasta te dicen (me ha pasado) ¡que quieren ser como tú!
Tú no sabes quién hay esperándote fuera; por eso no puedes cerrar ninguna puerta ni dejar sin su libro a quien lo está esperando, a quien te está esperando.
No lo dudes: lo sepas o no, eres útil para muchos. Y quizá haya llegado la hora de manifestarlo.


Agustin Grau, autor de “La fórmula del éxito”

viernes, 12 de septiembre de 2014


La escritura, como proyecto personal, puede mejorar tu salud

Una revisión de los beneficios de la escritura como proyecto personal y como actividad terapéutica. Escribir como proyecto personal puede mejorar tu salud.

Rafael Vázquez

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  • Todos deberíamos tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro... Hoy te voy a platicar de los beneficios más directos de escribir como proyecto personal, lúdico o profesional, pero también como actividad terapéutica.
    Resulta que recientemente han surgido estudios clínicos de especialistas en psicología, neurología, psiquiatría y terapéutica de enfermedades como el cáncer, que han arrojado datos impresionantes relacionados con la escritura. Veamos:
  • Contra la senilidad

    Hace años se había hallado una relación directa entre la escritura y la incidencia de los casos de enfermedades mentales, en especial las relacionadas con la edad avanzada. El porcentaje de incidencia de padecimientos como Alzheimer o la demencia senil es drásticamente menor entre personas que escriben particularmente en aquellos que acostumbran, por ejemplo, llevar un diario personal o han tenido actividades profesionales que involucren la escritura de reportes, artículos periodísticos o académicos durante periodos prolongados de su vida. Al parecer, la memoria funciona de modo análogo a los músculos (y viceversa): escribir un diario nos obliga a recuperar datos y acontecimientos del día. No es que necesitemos esos datos durante toda la vida en cada momento, pero el ejercicio de recordar a diario lo que hemos vivido en las últimas horas es un magnífico ejercicio para nuestra mente, que lo agradecerá cuando deba hacer gala de toda su preparación en nuestra edad avanzada.
  • Contra enfermedades más graves

    En 2008, una investigación del Journal of pain and symptom management (Revista del dolor y manejo de los síntomas) informó que un grupo de pacientes con cáncer que pasaron por lo menos 20 minutos una vez por semana (durante tres) escribiendo una historia sobre cómo el cáncer les afectó, experimentaron menos dolor y reportaron los niveles más altos de bienestar.
    Por su parte, el doctor James Pennebaker, jefe del Departamento de Psicología de la Universidad de Texas en Austin, dice que "parece que la imposición de algún tipo de estructura en la escritura y la construcción de una nueva narrativa –a diferencia de un refrito de las mismas viejas historias y sentimientos una y otra vez– ofrece una perspectiva sobre la distancia de los acontecimientos vitales que nos ayudan a averiguar lo que significan esos acontecimientos y la forma de manejarlos de manera diferente".
    Algunos terapeutas ayudan a pacientes con enfermedades graves haciendo que trabajen durante dos meses con varios pequeños proyectos y recuperan sus trabajos en una carpeta. Los participantes escriben sobre un libro que cambió su vida o se escriben cartas a sí mismos como si fueran un niño.
  • La satisfacción de un proyecto personal

    Además de los sorprendentes beneficios de salud que se han descubierto en los últimos días, escribir también puede convertirse en un proyecto personal que te brindará la oportunidad de soñar, planear y esforzarte con constancia y paciencia hasta verlo culminado.
  • Todos tenemos algo que decir, una historia que contar

    Todos tenemos experiencias de vida que queremos compartir con otros. Es válido también recuperar los acontecimientos que hemos vivido o presenciado y reinventarlos para que tengan un final distinto al que tuvieron en la realidad.
    No es necesario que publiques todo lo que escribes, ni hacer solo textos dignos de un dictamen favorable en una casa editorial. Y si piensas publicar tus escritos, no necesitas gastar grandes cantidades de dinero para imprimir y distribuir –aunque esa posibilidad no debes descartarla del todo.
  • Puedes usar libretas tradicionales que guardes para ti solo. O puedes abrir un blog

    (una bitácora electrónica en internet) y escribir en él: lo mejor es que tú decidirás cómo y cuándo compartir lo que escribes.
  • Adquiere el hábito de escribir

    Lo mismo que la lectura, para adquirir el hábito de la escritura es necesario tener disciplina. La parte más difícil siempre será la inicial, pero conforme vayan pasando los días sin que falles, verás que no solo te resulta necesario escribir a diario, sino placentero. Te dejo estos consejos:
    • No dejes que pase un día sin escribir.
    • Escribe durante 20 minutos, por lo menos, en un día.
    • Escribe acerca de un gran conflicto o estrés en tu vida, algo personal e importante.
    • No te preocupes por la ortografía o la gramática. Al menos, no al principio.
    • Dedica tiempo a leer literatura narrativa (novelas, cuentos, etcétera).
    Si estás listo para mejorar tu salud y cumplir un gran proyecto, ¡feliz escritura!
http://familias.com/la-escritura-como-proyecto-personal-puede-mejorar-tu-salud